En el encuentro, llevado a cabo el 21 de agosto, se reunieron representantes de organismos internacionales, gobiernos subnacionales y el sector privado, en ocasión de la visita oficial de la directora regional de ONU Mujeres, Bibiana Aído. La conversación puso sobre la mesa la necesidad de vincular igualdad y desarrollo desde una perspectiva federal, productiva y multiactor, y de avanzar desde los diagnósticos hacia intervenciones concretas.

Carolina Castro, presidenta de VEGA, presentó el diferencial de la red: no quedarse en el plano declarativo, sino pasar a la acción mediante casos demostrativos que permitan probar soluciones, medir resultados y convertir esos aprendizajes en recomendaciones para políticas públicas y decisiones institucionales. Ese trabajo, además, debe hacerse con socios, sumando capacidades existentes.

La intervención conectó este enfoque con tres campos en los que VEGA ya está desarrollando iniciativas: economía del cuidado como motor de desarrollo; participación de las mujeres en sectores estratégicos, para evitar que las transformaciones productivas consoliden o amplíen brechas; y transición tecnológica e inteligencia artificial, incorporando la igualdad a las discusiones sobre el trabajo, las oportunidades y la democracia.

Varios aportes de la mesa dialogaron directamente con estas líneas. Se destacó el cuidado como sector productivo y la necesidad de fortalecer la evidencia y las capacidades provinciales para producir datos. También se presentaron experiencias de financiamiento para mujeres, desarrollo de proveedores y políticas de cuidado a nivel provincial. Las intervenciones territoriales mostraron, además, cómo las brechas se expresan de manera diferente según cada matriz productiva, mientras que desde el sector privado se remarcó la importancia del compromiso de las máximas autoridades para sostener los avances.

No se trata solo de aumentar la participación de las mujeres, sino de lograr que estén desde el comienzo en los sectores, capacidades y espacios de decisión que van a definir la próxima etapa del desarrollo argentino. En el contexto actual, esto requiere conectar igualdad con productividad, talento, innovación y desarrollo, construyendo coaliciones que trasciendan los espacios tradicionales.